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#YoConfieso

Texto publicado en SDPnoticias.com el 8 de Julio de 2011 – http://tiny.cc/q4emp

 

Queridos lectores, me tengo que confesar: Tengo una tremenda adicción a Twitter y siento temor por mí ya que ya viene la revancha de esta red social, Google+. A veces he pensado que necesito rehabilitación para salir de mi problema con esta droga, he tenido la inquietud de contactar a Oceánica para ver si ellos me pueden ayudar, pero también confieso que no me he atrevido. Siento que he adquirido poderes para reconocer en la calle, en la oficina, en reuniones sociales, en el banco, a aquellos que son Twitter-Adictos como yo, y les sonrío y los veo con una mirada de total compresión, los entiendo.

 

Desde que abrí mi cuenta el 6 de Febrero de 2009 no ha habido día que no haya posteado por lo menos un Tweet. A la fecha llevo casi 9mil Tweets. Cuando me piden mi teléfono, prefiero dar mi nombre de usuario de Twitter. Mis amigos me preguntan que porqué ya no contesto el teléfono, emails o mensajes en Messenger; yo les digo que si realmente quieren contactarme me manden un Tweet. Mis estadísticas de uso de Twitter dicen (si, también me monitoreo) que twitteo más después de las 8 de la noche y que amo retwittear a @soyMargarito, @F3rn, @ALDORENDON, @EpigmenioIbarra, @altafidelidad y a Don @FedericoArreola, y que twitteo más los domingos, lunes y miércoles.

 

Les comparto algunas obsesiones que he adquirido con este vicio y otras que me han platicado mis amigos o he visto en otros adictos. Quizá los No-Twitter-Adictos no van a entender algunos términos, si es el caso, me preguntan o de seguro Google les ayuda.

 

Al abrir los ojos por la mañana, antes de ir al baño o lavarte los dientes, lo primero que haces es tomar tu teléfono celular o computadora para entrar a Twitter y dar los buenos días. Si, incluso a los que viven en tu casa.

 

Piensas que lo mejor que ha ocurrido en tu vida ha sido Twitter, claro, y después de Twitter: Facebook y Youtube.

 

Irse al baño con un periódico o revista ya está pasado de moda. Antes de ir al baño te aseguras de traer contigo tu teléfono celular para Twittear mientras haces tus necesidades. Él es ahora tu mejor compañía para ir al baño.

 

Cuando estás comiendo le envías un Tweet al que está del otro lado de la mesa para pedirle que te pase la sal.

 

Te has percatado del poder del follow y el unfollow.

 

Reseñas eventos sociales o películas de principio a fin a través de Twitter.

 

Has utilizado Twitter para decirle al mundo cuanto amas a tu susodicho(a) estando ya con 3 copas de más, incluso, llegas a enviarle mensajes a tus ex y mensajes de “te quiero” a aquellos con los que siempre has estado peleado.

 

Revisas cada 5 minutos tu celular a ver si te ha llegado un nuevo Tweet o si alguien te ha mencionado, aún y cuando el celular no te ha hecho ninguna notificación.

 

Piensas en razón de Tweets y hashtags, y utilizas en tus conversaciones en persona las palabras de moda en Twitter:  #Posoye  #Yasí  #Yoconfieso

 

Haces todas tus quejas de servicios a través de Twitter: Si la red no funciona le twitteas a @Telcel diciéndoles hasta de lo que se van a morir y haciendo referencia a mi tío Slim (cosa que no suena nada extraño porque es raro cuando esta red si funciona bien).

 

Usas hashtags y RTs fuera de Twitter: En emails, en Facebook y Youtube, nadie los entiende, pero sigues haciéndolo ya que según tu no hay otra forma de escribir eso.

 

Tu familia y amigos cercanos se enteran que estás enfermo o te fuiste de fiesta porque lo Twitteaste.

 

Siempre te estás quejando de Facebook, que si Twittear es más inteligente que usar Facebook, que todo mundo se la pasa chuleándose y mandándose “Te Quieros” en Facebook, pero eso sí, tienes tu cuenta activa para “stalkear” a tus amigos.

 

Has aprendido que no es regla seguir a todos los que te siguen. Twitter no es Facebook.

 

Has prometido hacer un Twittcam cuando llegues a 1000 seguidores. #Pfff  (Habrá que preguntarle primero a tus seguidores si les interesa tu Twittcam).

 

Te emocionas y presumes cuando te llega una mención como si te hubieras sacado  la lotería.

 

Cuando te vas a la cama sólo piensas en cual será tu primer Tweet del siguiente día.

 

Cambias tu foto de perfil por lo menos 1 vez al día dependiendo del ánimo con el que andes.

 

Y obvio, antes de dormir la última cosa que haces es dar las buenas noches a tus seguidores: “Good night” “#TwitterOff” “TwittOff” “Buenas noches México” (Luis Miguel style).

 

¿Me faltó alguna otra obsesión? ¿Algo que quieran agregar? ¿Alguien que también se quiera confesar? Ni que esto fuera una iglesia y yo un sacerdote ¿Verdad?

 

P.D. Les mando mi Twitter por si se ofrece: @LizFAdame

 

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